La colección Asia llevaba mucho tiempo conmigo, desde que nació Belitroque.
Hay colecciones que nacen de una prenda, de una estación o de una idea repentina. Y luego están las que siempre estuvieron ahí, esperando su momento.
La decisión definitiva llegó paseando por el Museo de Oriente de Lisboa. Entre kimonos, estampados, símbolos y telas llenas de historia, me atrapó la delicadeza de la estética japonesa: la elegancia, los detalles, la calma… y todo lo que cada pieza parecía contar.
Después de un año buscando prendas y telas especiales, Asia por fin está aquí. Una colección inspirada en diferentes elementos de la cultura oriental, reinterpretados a través del universo Belitroque y convertidos en piezas con personalidad propia.
¿Te vienes de viaje conmigo?
La primera parada son los MITSURI. Coloridos, alegres y llenos de vida, los festivales japoneses son celebraciones tradicionales que llenan las calles de música, luces y energía. En contraste con la vida cotidiana japonesa, más pausada y marcada por las normas sociales, los Matsuri representan diversión, celebración y libertad. Igual que las piezas más atrevidas y divertidas de la colección.

En Japón también es imposible no fijarse en los kimonos tradicionales. Sus telas, sus capas y la delicadeza de cada detalle inspiraron las piezas GEISHA. Las geishas, conocidas por su elegancia y su vínculo con artes tradicionales como la música, la danza o la ceremonia del té, representan una belleza serena y cuidada que también está presente en estos diseños.
La simbología japonesa ocupa un lugar muy importante dentro de la colección. Por eso aparecen elementos como las garzas, los kanjis o los gatos negros.

La garza, SAGI, simboliza la conexión entre el cielo, la tierra y el agua. En la cultura japonesa se considera un ser asociado a lo espiritual y a la calma.

Los KANJIs, caracteres japoneses cargados de significado, representan ideas y conceptos como el amor, la vida o la prosperidad. En esta colección aparecen integrados en diferentes piezas como pequeños mensajes escondidos.

Y luego está KURONEKO, que significa “gato negro”. Mientras que en muchas culturas occidentales se asocia a la mala suerte, en Japón es un símbolo de protección, prosperidad y buena fortuna. Además, esta mochila esconde un detalle muy kawaii en su interior.
Con las piezas Sagi, Kanji y KuroNeko puedes llevar contigo un símbolo, una palabra o un pequeño amuleto.
Antes de salir de Japón, hacemos una última parada en AKIHABARA, uno de los barrios más famosos de Tokio y referente de la cultura manga, anime y otaku. Luces, color, tecnología y fantasía inspiran la mochila más divertida y caótica de toda la colección.

Y si prefieres un viaje más espiritual, nos vamos a la India. Las mochilas MANDALAS están inspiradas en estos símbolos geométricos que representan el universo, el equilibrio y el viaje hacia el interior de uno mismo. Dos versiones diferentes para llevar un poquito de calma contigo.

Y esto no termina aquí. Asia seguirá creciendo poco a poco con nuevos países, símbolos e historias convertidas en mochilas y bolsos. Porque hay colecciones que simplemente sabes que han llegado para quedarse.
Ahora solo queda elegir qué pedacito de Asia quieres llevar contigo.


